Por qué el autismo ≠ incapacidad para trabajar
El autismo no es una falta de capacidades. Es una forma diferente de funcionamiento neurológico. En el núcleo de nuestro proyecto hay una convicción clara: las personas con autismo pueden trabajar cuando el entorno laboral se diseña de manera intencional en función de sus necesidades — un proceso organizado, sin ruido ni caos, sin demandas sociales constantes, incertidumbre, presión de tiempo ni evaluación continua.
El proyecto Future Light Studio está dirigido a personas adultas mayores de 18 años con autismo de funcionamiento medio y bajo. Sus fortalezas rara vez coinciden con las expectativas del mercado laboral estándar, pero se alinean de forma natural con los requisitos del trabajo artesanal y de producción.
Fortalezas clave de los futuros miembros del equipo que integramos como recursos en el proyecto del estudio de iluminación 3D
Preferencia por tareas repetitivas
Lo que a menudo se describe como “rigidez” se considera en el proyecto como la base de procesos de producción estables. Las operaciones repetitivas, las secuencias claras paso a paso y las tareas consistentes forman parte del modelo de trabajo propuesto.
Alta concentración en la tarea
La capacidad de mantener la atención en una sola tarea durante largos períodos, sin cambios frecuentes, se tiene en cuenta al diseñar procesos de control de impresión, ensamblaje, inspección de formas y empaquetado.
Adherencia precisa a las instrucciones
El proyecto se basa en instrucciones claras y visualmente estructuradas que permiten precisión, repetibilidad y una calidad constante en los resultados.
Atención al detalle
La sensibilidad a la forma, la simetría, los defectos y las pequeñas desviaciones se integra en el sistema de control de calidad como un activo fundamental.
El objetivo del proyecto es crear un entorno de trabajo en el que las personas con autismo puedan desarrollar sus fortalezas, participar en una actividad socialmente significativa y reconocer el valor de su trabajo.
Future Light Studio se concibe como trabajo real especialmente organizado — no como terapia ni empleo simulado — donde las características del autismo dejan de ser limitaciones y se convierten en la base de la calidad, la estabilidad y el sentido.